Posteado el 12 Marzo, 2017 Por en Series con 456 Visitas

Gomorra

GOMORRA PRINCIPAL

Gomorra o la seducción del poder

Lujuria. De esta idea parte Roberto Saviano, autor del celebérrimo bestseller “Gomorra” (2006), para relacionar a la antigua ciudad bíblica con la camorra o mafia napolitana, protagonista de la serie de televisión producida por Sky que pretendo desgranar aquí.

GOMORRA 1Saviano, que ya supervisó el magnífico film de Matteo Garrone (Gomorra, 2008), es también la cabeza pensante de este cuidado producto que está contribuyendo activamente a regenerar el panorama televisivo europeo, tan deslucido tradicionalmente. El casertano, condenado al exilio desde la publicación de su opera prima por motivos obvios, ofrece un duro retrato de la realidad napolitana y su problemática con el crimen organizado, y aquí radica la gran diferencia respecto a otros productos de la misma temática: no ensalza el estilo de vida mafioso -para nada atractivo-, sino que lo condena y denuncia.

La serie trata las vivencias de la familia Savastano, que controla con mano de hierro el tráfico de estupefacientes en Nápoles -la Gomorra del siglo XXI-, y su enfrentamiento con el clan rival de Salvatore Conte, que lucha por recuperar posiciones de poder perdidas. Don Pietro Savastano es el boss de los primeros, encarnado por un hierático Fortunato Cerlino; Gennaro “GennySavastano es su primogénito, un espléndido Salvatore Esposito, mientras que la leonesa Imma Savastano -madre de Genny- es interpretada por Maria Pia Calzone.

GOMORRA 2Hay dos personajes clave que merecen un aparte: Ciro “l’Immortale” (el inmortal) Di Marzio y Salvatore Conte. Ciro, interpretado por Marco D’Amore, es el killer de la familia Savastano, brazo derecho de don Pietro. Tras la captura de éste, deberá preparar y guiar a Genny para asumir el liderazgo del clan, si bien sus intenciones serán otras ya que, como se verá, su ansia de poder no tendrá límites. Luego está Conte, Marco Palvetti, personaje icónico donde los haya; devoto religioso, su figura rezuma respeto y, su carisma, llena toda la pantalla -como suele decirse-, eclipsando todo lo demás.

Pero empecemos desde el principio. Si entras en este mundillo, como decía antes, solo tienes dos salidas: o la cárcel, o el hoyo. Si no hay más posibilidades, entonces, ¿qué extraño influjo atrae sin remedio al camorrista de turno? En un entorno deprimido en el que parece inevitable afiliarse a algún bando para tirar adelante, el no pensar en un mañana permite que traiciones, asesinatos y demás vilezas estén a la orden del día. Como en la antigua y lasciva Gomorra: he ahí la conexión.

El gran acierto de “Gomorra – la serie”, pero, radica en su factura, no teniendo nada que envidiar a las grandes producciones del otro lado del Atlántico. Su fotografía es tan cruda como el escenario casi de guerra de un mundo que no dista tanto del nuestro, y eso es lo que acojona. Su particularidad, el ser rodada principalmente en dialecto napoletano, la hace especial por el arraigo que antes comentaba. No se puede entender a la Camorra sin la fascinación por el territorio; poder, sí, pero no más allá del Mezzogiorno. SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ. Sobre esta premisa encontraremos a Genny, que se resiste a asumir semejante diatriba, y a Ciro, en un momento desesperado, en Roma al final de la segunda temporada. Don Pietro también le insiste a su hijo sobre lo mismo en Colonia, Alemania -al amparo de la ‘Ndrangheta tras su espectacular fuga-, al principio de la misma temporada.

GOMORRA 3

Entremos en detalle. La primera temporada está dirigida por tres directores, cada uno de los cuales se ocupa de un miembro de la familia Savastano; Stefano Sollima (Romanzo Criminale), es el regista principal, encargado del boss; Claudio Cupellini se ocupa de Genny, mientras que Francesca Comencini hace lo propio con donna Imma.

GOMORRA 4La guerra entre Conte y don Pietro se recrudece; éste último, paranoico perdido, acaba preso, cosa que acelerará la desarticulación del clan. Ciro pasa de estar descontento a asumir un rol importante, pero doña Imma huele su ambición y lo alejará de su hijo Genny, un gordinflas santurrón demasiado blando, enviándolo a Barcelona a negociar con Salvatore Conte. Y aquí vemos algo nuevo, ampliamente tratado en los libros de Saviano: la globalización de los negocios ilícitos, el alcance de los tentáculos de la Camorra, un poco en contraste con esa territorialidad que comentaba. Conte vive en Barcelona como un virrey, en lo que conlleva una crítica a la connivencia de los estamentos policiales locales e internacionales y a la falta de colaboración entre los mismos. A este respecto, hay escenas que retratan aspectos de la criminalidad mafiosa de manera clamorosa; la historia del abogado milanés, en el quinto episodio, y sus tejemanejes con el dinero de los Savastano (semejante riesgo imposibilita un final feliz). En la misma capital lombarda, en un paseo, Imma le muestra a su hijo varios edificios, propiedades con las que el clan blanquea el dinero conseguido ilícitamente. “Todo esto lo ha hecho tu padre”, le dice.

Hay otras escenas que hablan por si solas, como cuando la Savastano, en ese impasse en el que ejerce momentáneamente de boss, adquiere una nueva estatua religiosa para el barrio y es llevada al lugar que ha de ocupar en procesión; paralelamente, una chica en silla de ruedas vende jeringuillas y smarks para los yonkis con una naturalidad que hiela la sangre. O cuando los mismos camorristas asisten a un entierro, en primera fila, impasibles ante las críticas del escandalizado párroco que no entiende como un niño de quince años puede acabar ejecutado de un disparo en la cabeza.

GOMORRA 5La criminalidad está bien enraizada en la sociedad de algunos barrios marginales de Nápoles como Scampia o Secondigliano. Como decía, no hay salidas fáciles para los chicos que nacen y crecen allí; la historia de Tonino –joven mecánico que capta Ciro-, hermano del chófer de Conte, resultará estrepitosa. El viaje de vuelta de Barcelona a Nápoles del boss Conte por carretera, que desencadenará la mayor parte de conflictos de la trama, será uno de los mejores episodios de esta primera temporada; la escisión entre los veteranos y los jóvenes será un hecho y, el adorable Zecchinetta -interpretado por Massimiliano Rossi-, su primera víctima. Al final, Ciro se saldrá con la suya y desmantelará al clan Savastano partiendo de un momento memorable como es el cara a cara con Imma Savastano -ambos con el mentón alto y una altanería de órdago-, una vez que ésta descubre su traición al ser el instigador del asesinato que causará la guerra entre clanes.

La segunda temporada es la de los equilibrios: una endeble alianza, en la que Ciro se reserva un destacado papel, como no, se repartirá el territorio mientras Genny, convertido ya en una alternativa real -increíble el cambio de Salvatore Esposito tras su paso por Honduras para estabilizar la ruta de la coca- trata de imponer el relevo generacional ante su anticuado y vengativo padre; tras la pérdida de Conte -demasiado pronto, un auténtico trauma-, su rol gana enteros y pesará tanto o casi más que el de Ciro, con el que inevitablemente, como personaje antagónico, acabará enfrentándose.

Personajes nuevos y no tan nuevos como Malammore -Fabio De Caro-, Patrizia -Cristiana Dell’Anna- y Scianel -Cristina Donadio- sobre todo, ganarán protagonismo pero se quedarán a medias; los caracteres femeninos verán frenada aquí su influencia ya que, aunque Patri, la “correo” de la que se enamorará el viejo boss, ejerce un contrapunto importante entre don Pietro y “la calle”, no llegará al nivel de contención y saber estar de nuestra añorada donna Imma. Así mismo, Scianel -la hiena-, que tiene bastantes líneas para lucirse, verá restringida drásticamente su influencia al ser traicionada súbitamente; a este respecto, la presencia policial se hará visible justo cuando empezábamos a preguntarnos dónde coño están los polis.

GOMORRA 6Los camorristas, campando a sus anchas entre tanta muerte y traición, consiguen que el negocio se resienta al atraer a los sbirri (demasiado bordello, jaleo), cosa que hará que don Pietro se reinvente para no perder comba en lo que serán sus últimos coletazos como mandamás. Ciro, pese a  la habilidad que muestra manipulando a su antojo -manteniéndose siempre en el alambre-, acabará perdiendo a la única pieza que le hacía humano, su hija, en una escena para el recuerdo con Malammore besándose el crucifijo justo antes de apretar el gatillo. Todo ello aderezado con la estupenda banda sonora de los Mokadelic, que contribuye sobremanera a crear ese ambiente claustrofóbico en el que se mueven nuestros personajes.

En esta segunda temporada se añade a los directores un cuarto, Claudio Giovannesi, y parece que Stefano Sollima, el gran artífice de la serie, no va a formar parte de la misma en la tercera y cuarta ya firmadas. Sobre la trama, después de retratar el auge y caída de un clan y el difícil equilibrio de poderes que resulta de tal división, los caracteres de Ciro y Genny, esa gran dupla, continuarán con la despiadada representación de un mundo en el que la seducción del poder es tan grande que el deseo de un dichoso final es tan improbable como el absoluto dolor que provoca la exigencia de la llamada de la sangre. Es algo tan antiguo y lampedusiano como lo de sacudir aquello que, en realidad, no cambia. “Il terremoto fa bene alla terra”como diría nuestro querido “Immortale”-, y la enésima vendetta mientras un Pietro muere y otro nace en dos escenas paralelas que, aunque no sorprenden, sí resultan emocionantes y un recurso cinematográfico de primer nivel.

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1 Respuesta

  1. Excelente reseña de esta serie, relatas de una manera muy prolija los acontecimientos mas importantes de la serie sin recurrir a spoilers que puedan revelar mas de lo debido.
    Felicitaciones por tan buen resumen de las 2 temporadas. Sabes cuando se estrena la tercera?

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