Posteado el 19 Julio, 2017 Por en Estrenos con 196 Visitas

Crítica de “La guerra del planeta de los simios”

LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (“War for the planet of the apes”), de Matt Reeves. 2017.

Una película introspectiva y espectacular que cierra la trilogía subiendo el listón de las entregas anteriores

Matt Reeves pone el broche perfecto a la nueva Trilogía de los Simios con La guerra del planeta de los simios, cinta que cierra más que dignamente el reboot en tres entregas del clásico de finales de los años 60 basado en la novela del francés Pierre Boulle. El director, que en breve se pondrá al frente de la nueva versión de Batman de Ben Affleck, ha sabido gestar un film simbólico y reflexivo que además no renuncia al espectáculo que se presupone que debe ofrecer.

La historia arranca pocos años después de los hechos descritos en El amanecer del planeta de los simios (Matt Reeves, 2014). En esta aventura que cierra la trilogía César parece todavía abierto a una convivencia pacífica con los humanos, pero unos brutales crímenes perpetrados por el malvado Coronel, interpretado de forma magnífica por Woody Harrelson, despiertan su sed de venganza. Durante el trayecto hacia una antigua base militar abandonada en la frontera californiana en busca de su antagonista, César vivirá en sus carnes los peligros que asolan a los simios y el reto que supone liberarlos del yugo de los humanos.

La película no es todo lo bélica que hacía presagiar su título -lo cual se agradece- y ofrece una lectura muy interesante sobre las relaciones de dominio-sumisión entre las especies. Además, el descubrimiento de una niña huérfana llamada Nova, que viajará junto a los simios vigilada especialmente por Maurice, nos abre el camino a una más que posible continuación de los hechos en forma de nuevas entregas.

Como comentaba al principio, la combinación de aventura y discurso filosófico está realmente cuidada para que todo encaje perfectamente. Es difícil encontrar blockbusters que traten con tanto esmero la psicología y evolución de sus personajes, teniendo en cuenta en todo momento sus temores y contradicciones. De este modo, Andy Serkis alcanza la excelencia con la deslumbrante expresividad que es capaz de mostrar a través de los ojos de César; sus ensoñaciones con un amenazante Koba que parece decirle que en el fondo no son tan distintos, sus enfrentamientos dialécticos con los humanos y la búsqueda de un futuro mejor para ofrecer a su hijo Cornelius, afectan y hacen evolucionar el pensamiento del protagonista.

Otro de los grandes logros del film es la gran entidad -todos tienen algo que decir en la historia- que poseen el resto de personajes secundarios: Bad Ape (Steve Zahn), prácticamente un homenaje a la mona Chita, resulta tremendamente simpático e ingenuo; Maurice rezuma comprensión y sabiduría por los cuatro costados, y los simios que actúan como “asnos”, ejemplificados en el caso de Winter, demuestran lo maleables que pueden ser aquéllos que solamente buscan el bienestar personal.

La película no se esconde en homenajear abiertamente el clásico de Francis Ford Coppola Apocalypse now (1979), en especial a través de la locura de un coronel enajenado que parece seguir los pasos del Kurtz de Brando, y que ha decidido construir un muro que lo proteja de los propios humanos, dispuesto a declarar la guerra también a sus congéneres.

En resumen, La guerra del planeta de los simios ofrece una lectura más introspectiva de los hechos que sus predecesoras, aunque sin perder un ápice de sentido del espectáculo, y lo hace mostrando un universo lleno de emoción, dilemas morales y crisis de identidad que nos llevarán a descubrir dónde están los límites de la humanidad. Brillan con luz propia la banda sonora de un Michael Giacchino nuevamente en estado de gracia y la fotografía de Michael Seresin, embriagadora en secuencias como el ataque en la cascada donde habita la familia de César.

Una película elegíaca y deslumbrante, de una rotundidad expresiva incuestionable, que consigue subir el listón de las entregas anteriores.

Tags : , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *